En la sesión de hoy ( lunes 27/2/2012) se han despertado muchos sentimientos escondidos. Empezamos con juegos de “túla” en varias versiones, utilizando objetos. Después pasamos a los “antifaces” en un principio un miembro de cada pareja llevaba antifaz y era guiado por el otro, que no lo llevaba. Después se podía cambiar de guía y eras guiado por otra persona. En segundo lugar, cambiaron los roles, es decir el que iba de guía se ponía el antifaz y el otro hacía de guía. Fue una sensación en ocasiones de inseguridad, de no saber por donde andas, por donde te llevan. Pero creo que me impactó más el hecho de guiar, porque en ese momento surgieron inseguiridades o vergüenzas ya que al asistir de pequeña a un colegio(después a un instituto mixto, aunque creo que marca más la infancia) de solos chicas y religioso jaja, el hecho de guiar a un chico, el contacto, se hacía raro, era algo novedoso para mí, ya que nunca había trabajado a nivel coeducativo y si que creo que tenemos muchos tabús en cuanto el contacto entre chicos y chicas. También porque generalizamos al pensar que cuando un chico te toca es porque quiere algo, y no por el simple contacto físico.
Después el profesor nos hizo coger objetos de la sala de material y dispersarlo por el medio campo. A continuación nos dividió en dos grupos, teníamos que entrar corriendo al medio campo y movernos como… haciendo espirales, persecuciones, cruces, alrededor de los objetos como si fueran personas, todo ello evitando choques entre nosotros
Finalmente, el maestro nos hizo tumbarnos por todo el gimnasio con los antifaces, a oscuras y puso una música para que nos moviéramos girando siempre por el suelo. Al principio no me apetecía, porque aunque íbamos todos con antifaz, menos el profesor, la sensación de moverte por un espacio es rara, pero luego me animé y no podía parar de dar vueltas por el suelo.
Debemos romper con los tabus y miedos y propiciar la coeducación, el contacto como algo natural y bueno.
Rakel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario