Menos mal que no me atreví a decir que la clase del 2 de Abril fue la mejor experiencia de toda la asignatura. Esta experiencia fue superada con la clase del 19 de Abril en la que practicamos el "Frozen".
Un paréntesis dentro de la entrada, necesito decirlo... Cada clase que pasa de didáctica de las habilidades expresivas, más me acuerdo de la película "La Ola", somos como un movimiento de expresión muy ilusionado por mostrárselo al resto de gente, siento como que ya no nos satisface la típica práctica en el gimnasio en la cuál realizamos pretextos para nosotros mismos, queremos ir siempre más allá y esto es una de las cosas que más me gusta tanto de la asignatura, por ser tan flexible y permisiva, como del grupo-clase, por ser inconformistas y participativos con todo aquello que se nos proponga.
Retomo la práctica del Frozen para explicar todo lo que hicimos durante la clase y mis sensaciones al respecto. Pues bien, recuerdo algunas actividades que hicimos como preparativo y ensayo a lo que espontáneamente (me encanta que sea así) vino después. Simplemente se trataba de en primer lugar, junto con tu pareja hacer una expresión facial del sentimiento que te tocase representar. A Saúl, Raquel y a mi, Irina, nos tocó tristeza. Para mi es muy difícil de representar sin que se note que es postizo, exagerado y demás puesto que soy una persona que pocas veces verás en mi cara tristeza, aunque sepa como todo el mundo lo que es y lo haya padecido en algún momento que otro, sé qué cara es mi cara de tristeza pero no la sé articular así porque sí. En segundo lugar practicamos el "estás muerto" y el frozen. Para que pudiésemos experimentarlo desde un punto de vista ajeno a la sesión, primero una pareja gritaba: ¡frozeen! y todo el mundo tenía que quedarse quieto al instante, estuviere en la pose que estuviere, y la pareja que había dado la señal observaba al resto, y así sucesivamente. Para practicar el estás muerto hicimos un ejercicio parecido.
Quedaba media hora para que la clase finalizara y a Jorge le gustó tanto nuestra manera de realizar la práctica que quería que quedásemos algún día para hacerlo fuera de la universidad, y así fue, quedamos en la estación del norte a las 6 para expresar algo parecido por allí. Pero era una pena que no aprovechásemos la media hora de clase que quedaba para mostrarlo en el momento a quien fuere que pasara por allí, así que primero hicimos el frozen en la biblioteca de la facultad i después tanto el frozen como el estás muerto en el hall.
Las actividades en la biblioteca como en el hall, presentaban algunas dificultades: ¿con qué señal nos quedamos todos estáticos a la vez? ya que al tratarse de una biblioteca no podíamos realizar ningún sonido que pudiese molestar. Rocío propuso que la señal podría ser algo tan natural y cotidiano como un estornudo y todos lo aceptamos ya que estornuda falsamente genial y daba el pego. La experiencia en la biblioteca no me gustó demasiado puesto que la ansia pudo más que nosotros y entramos a la biblioteca en masa, por lo que se notaba que íbamos a hacer algo, aunque aún así no conseguimos captar la atención de mucha gente y al final ya se estaba desmadrando porque algunos irrespetuosos con la actividad estornudaban para confundir al resto y echarse unas risas, estropeando así la actividad.
La experiencia en el hall, sobre ser espontánea y sin haber hablado nada antes, fue más satisfactoria que la de la biblioteca, casualidad o no pero ya no estaban algunos carácteres disruptivos. De entre todas me quedo con una de estás muerto y con el frozen en los ascensores, ¡increíble!
IRINA
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